Artículos Agrícolas
   ETANOL DE CELULOSA AD-PORTAS


Patricio Cavieres Korn
Ingeniero Agrónomo
Comisión de Agroenergía

Colegio de Ingenieros Agrónomos de Chile

 

La meta anunciada en enero de este año por el Presidente Bush, de reducir en un 20% el consumo de gasolina hasta el año 2017 - si es aprobada por el Congreso de EEUU - podría abrir un mercado enorme de etanol a nivel mundial, ya que ese país no tiene los suelos suficientes para producir 132 mil millones de litros. Si este biocombustible fuese obtenido del grano de maíz, la superficie de cultivo representa sobre el 80 % del área que ocupa este cereal en la actualidad, lo que reduciría substancialmente la producción destinada a alimento.

Como esto es imposible que ocurra y EEUU no tiene condiciones de expandir sus fronteras agrícolas, tarde o temprano, una parte importante de ese mercado podría ser abastecido por exportaciones de etanol de caña de azúcar de países de Centroamérica, del Caribe y naturalmente de Brasil, como ya esta ocurriendo en la actualidad .

No obstante, la situación cambia substancialmente si se desarrolla y se implanta la tecnología para la producción comercial de etanol de materiales lignocelulósicos. En estas condiciones, según evaluaciones del potencial energético realizados en ese país, es probable alcanzar la producción prevista para 10 años mas. Hay estudios que señalan que etanol de materiales celulósicos en EEUU, podría alcanzar al doble del consumo actual de gasolina, que en la actualidad es de alrededor de 530 mil millones de litros.

Es conveniente señalar que al consumo previsto de EEUU, hay que considerar la demanda de biocombustibles de la Unión Europea , que ha comprometido en el Protocolo Kyoto. A esto habría que agregar las necesidades adicionales de etanol que está negociando Brasil con Japón, que representan mas de 3 mil millones de litros por año.

Conforme informaciones proporcionadas por IPS, la empresa estatal Petrobras de Brasil está negociando con bancos y compañías japonesas, el financiamiento de proyectos para asegurar la producción de etanol necesario para mezclar con gasolina y generar electricidad en Japón. Hasta la fecha se han aprobado inversiones por un total de US$ 6.500 millones.

En este escenario que se avecina, no cabe duda que la demanda de etanol estará por sobre la capacidad de oferta, ya que se necesitarán mas suelos, mas tractores, mas cosechadoras, mas insumos: semillas y fertilizantes etc. y con etanol convencional no es posible satisfacer esta enorme demanda .

En este momento, el aumento significativo de la producción y consumo de alcohol carburante, está provocando preocupación con respecto al mayor desvío de maíz para combustible, en detrimento de la producción de alimentos. La mayor demanda de maíz y trigo para etanol y de soya para biodiesel, además de estar aumentando los precios de los cereales, insumos agrícolas y de las tierras, está subiendo el costo de los biocombustibles, haciéndoles perder competitividad frente a los combustibles fósiles, pero sobretodo afectará a los productores de ganado que los utilizan como alimentos y en ultima instancia a los consumidores que tendrán que pagar mas por la carne de aves, de cerdo y de vacuno, así como por los productos lácteos.

Sin embargo, lo que es malo para la mayor parte de la población, es bueno para los agricultores – especialmente los productores de commodities – ya que los precios de los cereales, que han mejorado bastante en este último año, es muy probable que se mantengan o mejoren aun mas. Es así que el precio del maíz en EEUU ha subido 60 % en un año. pasando de US$ 2,0 /bushel a US$ 3,2 en la ultima temporada. En Chile el valor del maíz aumentó en un año de $ 7.500 en a $ 12.000 el quintal. Esta misma situación ha ocurrido con el resto de los cereales y fertilizantes .

Según la proyecciones del Instituto Internacional de Investigaciones de Política Alimentaria (IFPI) de Washington, el precio del maíz debe aumentar en un 20% el año 2010 y 41 % hasta el año 2020.

Hay que recordar que el maíz de EEUU representa el 40% de la producción mundial y el 70% de la exportación del planeta. Por esta razón, este país tiene mayor peso específico en la formación del precio de este cereal . Este aspecto se fortalece aun mas considerando que a partir del año pasado pasó a ser el mayor productor y consumidor mundial de etanol.

Según proyecciones del USDA, en esta temporada la producción de maíz aumentará aproximadamente un 15 %, debido al aumento de la superficie que siembra, la cual se estima en 36,6 millones de hectáreas.

El boom del etanol se está reflejando también en el valor de los inmuebles. Según Bloomberg, - publicado por Internacional Herald Tribune – la demanda de maíz para la producción de alcohol combustible está repercutiendo en el precio de las tierras agrícolas.

Según el New York Times, por primera vez en 30 años, los suelos cultivables de Iowa y Argentina se están valorizando mas rápidamente que los inmuebles de Manhattan y Londres.

Esta misma fuente señala, que el mayor consumo de maíz para la producción de etanol aumentó el valor de las tierras en 16 % en Indiana y 35 % en Idaho. Todo esto, además de estar presionando el aumento de los precios de la tierra, está reduciendo la cantidad de suelos donde se cultivan soya y trigo, lo que contribuye a disminuir la oferta y aumentar los precios de estos cereales.

En virtud de todos estos problemas, es sumamente importante el acuerdo de intenciones firmado por EEUU y Brasil, mediante el cual ambos países pretenden avanzar en la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías para la segunda generación de biocombustibles, entre los cuales está el ETANOL DE CELULOSA,

En este sentido, es importante señalar que recientemente el Departamento de Energía (DOE) de EEUU anunció la destinación de US$ 1,6 millones para investigación y desarrollo de etanol de celulosa y US$ 2,0 millones para el financiamiento de plantas para el mismo biocombustible.

Justamente con estos recursos en marzo recién pasado, ya fue aprobado por el DOE, el financiamiento para la construcción de las primeras 6 plantas de etanol de celulosa – o biorefinerias - por un monto de US$ 385 millones.

De esta manera, se espera que a partir de 2010, cuando comiencen a funcionar estas plantas, la producción de etanol alcance a 500 millones de litros por año. Estas plantas tienen la virtud que pueden procesar diversos tipos de materia prima desde aquellas ricas en almidón o azúcar hasta celulosa y hemicelulosa como rastrojos agrícolas, madera y residuos forestales, gramíneas perennes (switchgrass), etc.

Además conforme al concepto de biorefinería, estas nuevas plantas se caracterizan por generar gran parte de la energía que necesitan de la lignina y además de biocombustibles, se obtiene una serie de productos de uso agrícola, comercial e industrial como alimentos para ganado, biofertilizantes, bioplásticos , productos químicos, polímeros, lubricantes, adhesivos, etc.

Entre las seis compañías beneficiadas con estos prestamos esta Abengoa (USA-España) y Iogen (Canadá). Es importante destacar a IOGEN, empresa que desde la temporada 2003/4 - mediante un joint-venture con Shell y mas recientemente con Goldman Sachs - produce etanol de celulosa en la primera planta demostrativa que existe en mundo, la cual utiliza como materia prima paja de trigo.

La ventaja de IOGEN, es que durante este periodo de aprendizaje, le ha permitido evaluar y validar la tecnología mas eficiente para la producción de etanol de materiales celulósicos, especialmente con el uso de enzimas de microorganismos modificados genéticamente (GMO).

Tenemos certeza que a corto plazo esta tecnología va a revolucionar la producción de etanol en todo el mundo, ya que tiene la enorme virtud de no competir por alimentos, el procesamiento consume menos energía externa, reduce las emisiones de CO2, tiene un balance energético bastante superior y por economía de escala, gradualmente el costo de producción será cada vez menor que el etanol convencional.

Según cálculos preliminares, destinando a la producción de etanol de celulosa el 50 % de los rastrojos de cereales y de maíz que se producen actualmente en Chile, es posible sustituir el 10 % (E10) del consumo actual de gasolina, aproximadamente 300 millones de litros por año.

Es importante señalar que a base de los rendimientos medios de maíz que se obtiene en el país, del grano de una hectárea de cultivo se pueden obtener 4.500 litros de etanol convencional y al procesar el 50 % de los rastrojos ricos en celulosa y hemicelulosa, el rendimiento por hectárea supera los 6.150 litros por hectárea, valor cercano a la productividad del etanol de caña de azúcar en Brasil .

En la medida que se incorporen otros materiales celulósicos a la producción de alcohol, como madera y residuos de la explotación forestal, rastrojos y residuos de la explotación agrícola, no tenemos duda que este biocombustible de segunda generación, además de ser ambientalmente superior al etanol convencional, va a contribuir a diversificar nuestra matriz energética y a reducir nuestra dependencia externa del petróleo.

Como lo señala hace algún tiempo Chris Hurt - de la Universidad de Purdue de EEUU - la desesperada búsqueda de la energía de la biomasa va cambiar la estructura agrícola del mundo, ya que los agricultores podrán ganar mas como productores de energía que como productores de alimentos.

 

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