En Chile el incremento de las explotaciones pecuarias intensivas
(planteles de aves, cerdos, bovinos de leche y carne) ha traído
variados beneficios tanto por el aumento de la productividad como
por los cupos laborales asociados a esta actividad. No obstante
lo anterior, el confinamiento animal también ha ido acompañado
por un deterioro progresivo del medio ambiente, causado por los
residuos asociados a cada actividad, los cuales son necesario revertir
con el objeto de lograr un crecimiento sustentable.
Estas actividades producen una gran cantidad de excretas que ocasiona
problemas de contaminación en aguas y suelos. Hoy, en Chile,
el tratamiento de las aguas residuales es un deber apremiante. Todos
están conscientes de las consecuencias que traen la sobrecarga
del suelo y las aguas por los desechos orgánicos no tratados
y vertidos en cualquier lugar. Las excretas de animales, vistas
por muchos como un contaminante ambiental de importancia, pueden
generar recursos muy valiosos mediante su procesamiento anaeróbico
en biodigestores, de forma tal, que al reciclarse parte de la energía
y de sus nutrientes, contribuyen a hacer sostenible ambientalmente
en Chile la producción porcina y de otras especies animales
confinadas.
A nivel mundial, la disponibilidad de energía se ha convertido
en uno de los principales problemas. Los países tanto en
vías de desarrollo como desarrollados se enfrentan a una
demanda creciente de energía para satisfacer sus expectativas
económicas y sociales. Chile no está exento de esta
problemática y su crecimiento se puede ver restringido como
consecuencia de una deficiencia de esta.
Por otra parte el uso de combustibles fósiles para obtener
energía, sobre todo eléctrica, trae como consecuencia
el vertido de sustancias tóxicas al aire, al agua y a los
suelos, dañando la naturaleza a corto, medio y largo plazo.
Frente a esta situación y en un futuro no muy lejano, existe
la imperiosa necesidad de aprovechar estos desechos orgánicos
para la generación de energía eléctrica y de
calor, como una manera de suplir de esta manera el déficit
de energía en Chile y disminuir al mismo tiempo la contaminación
ambiental.
Los biodigestores son depósitos-tanques en los que se produce
la digestión anaerobia aprovechando el recurso biomasa, en
este caso guano de animales. A grandes rasgos se pueden definir
como recipientes o tanques que permiten la carga (afluente) de substratos
(biomasa) y descarga (efluente) de bioabono-biol y poseen un sistema
de recolección y almacenamiento de biogás para su
aprovechamiento energético( ).
Barbara Eder-Heinz Schulz / Biogas Praxis, Grundlagen, Planung,
Anlagebau, 2005 (Diseño de plantas Biogas, bastes técnicas,
planificación, diseño electromecánico).
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Esquema
de una planta de tratamiento |
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El término biomasa o substrato se refiere a toda la materia
orgánica que proviene de desechos de animales (estiércol),
árboles, plantas, desechos orgánicos que pueden ser
convertidos en energía; o los provenientes de la agricultura
(residuos de maíz, café, arroz, papas, banano), de
aserraderos (podas, ramas, aserrín, cortezas) y de los residuos
urbanos (aguas residuales, basura orgánica y otros).
Los biodigestores son apropiados para las condiciones técnicas
y posibilidades económicas de los países desarrollados
y subdesarrollados. La tecnología del biogás está
bien adaptada a las exigencias ecológicas, ambientales y
económicas del futuro. Es una tecnología de avanzada
y de mucha aceptación por tratarse del aprovechamiento de
energías renovables.
Un biodigestor o planta de biogas se compone de un tanque de homogenización
o carga, una bomba (opcional), el tanque de biodigestión,
un mezclador o agitador, tuberías de captación de
biogas, el recipiente para almacenar biogás (puede estar
integrado en el mismo biodigestor), tanque de descarga, tuberías
y válvulas de seguridad, cierre y desagües, filtro de
remoción de H2S, quemadores de biogás, equipos para
combustión (cocinas, incineradores, etc.) y generadores de
energía eléctrica o calor.
Aprovechamiento energético del estiércol
El estiércol de cerdo, bovinos y aves puede aprovecharse
para la producción de biogas y consecuentemente para la producción
de energía eléctrica.
En la tabla siguiente se indica la producción de biogas
y la generación mínima de energía eléctrica
que puede obtenerse de una tonelada de estiércol por día.

Otra forma de aprovechamiento del biogás es por medio de
la combustión del metano para obtener agua caliente o calefacción.
Esta situación es la que se produce en planteles pequeños
con poca cantidad de biomasa disponible.
Aprovechamiento de los efluentes (Bioabono) de los biodigestores
Estudios realizados en Cuba han demostrado que el uso del efluente
líquido representa económicamente más beneficio
que el propio biogás. El tratamiento anaerobio de residuales
orgánicos (específicamente de excretas de animales)
imita a los procesos que ocurren en la naturaleza donde no existen
los desechos o desperdicios sino materia prima para crear otro tipo
de material útil para la vida.
El residuo orgánico que se descarga del biodigestor obtenido
de los procesos de digestión anaerobia es un lodo-liquido
fluido de excelentes propiedades fertilizantes, el cual está
constituido por la fracción orgánica que no alcanza
a degradarse y por el material orgánico agotado. Su constitución
puede variar mucho, dependiendo de las variaciones en el contenido
de la materia orgánica utilizada para alimentar el biodigestor
y del tiempo de residencia de dicho material dentro de el.
El fertilizante obtenido en la planta de biogás tiene características
superiores al abono con estiércol fresco debido a que no
se pierden los nutrientes. Puede competir con los fertilizantes
químicos permitiendo un ahorro en la aplicación de
otros abonos convencionales, sin disminuir la productividad de los
cultivos. No deja residuos tóxicos en el suelo y además
aumenta la productividad en comparación con suelos no abonados.
Puede ser utilizado puro o como aditivo de origen orgánico
de alta calidad, o como correctivo de la acidez en los suelos.
El bioabono sólido o líquido no emana malos olores
a diferencia del estiércol fresco. Tampoco atrae moscas y
puede aplicarse directamente a los cultivos en forma sólida
o líquida, en las cantidades recomendadas.
Como biofertilizante puro, presenta una concentración de
nutrientes relativamente alta, y a pesar de esta característica,
puede ser aplicado directamente a los cultivos. Se lo utiliza también
como aditivo en la preparación de soluciones nutritivas para
cultivos hidropónicos. Las ventajas de la utilización
del bioabono como fertilizante son enormes, no solo por su bajo
costo sino más bien por los excelentes resultados que se
obtienen en la producción agrícola de todo tipo de
cultivos.
( * ) chile@aqualimpia.com
www.aqualimpia.com
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